viernes, 25 de febrero de 2022

Fiesta de Quintos en Villabuena del Puente (Zamora) - Fiesta de "La Vaca". "Correr La Vaca" _ Eduardo Calzada Correa _

 


- quintos 1984 -

Hoy un sobrino me ha pedido información de las fiestas más importantes de Villabuena, y he recordado que para mi la más importante es la Fiesta de La Vaca. He recuperado el artículo que escribí cuando mi sobrina Sara Corrió La Vaca, ya que no quería olvidar tantos detalles de una fiesta tan ancestral y que está en un gran peligro de perderse. Comparto con vosotros:

Fiesta de Quintos en Villabuena del Puente (Zamora)
La celebración de la Fiesta de Quintos en Villabuena del Puente (Zamora) es una tradición ancestral cuyos orígenes se pierden en el recuerdo de las personas más ancianas del lugar. Sus orígenes estarán en las pruebas que los jóvenes debían superar en los ritos celtas para acceder como guerreros a la edad adulta, y directamente relacionado con las Mascaradas de Inviernos que siguen celebrándose en los pueblos más remotos de la provincia de Zamora o de cercana Portugal. Una de las “33 tradiciones que quedarán declaradas Bien de Interés Cultural bajo la denominación de “Mascaradas de Castilla y León”, que agrupa un conjunto excepcional, diverso y complejo de manifestaciones festivas que se celebran en pequeñas poblaciones rurales de la comunidad en las que la máscara se configura como elemento definidor del personaje ritual que interviene e interactúa con otros personajes, convecinos o espectadores, en diversas escenificaciones o representaciones de carácter teatral”.



- quintos 1982 -

Los protagonistas son los jóvenes del pueblo que celebrarán su 18 cumpleaños y significará el gran paso de la juventud a la mayoría de edad. Antiguamente la fiesta se unía, irremediablemente, con el alistamiento de los varones para cumplir con el Servicio Militar. Actualmente la evolución propia de los tiempos y la escasez de natalidad han conseguido la maravilla de que la fiesta sea celebrada por chicos de ambos sexos, lo que ha provocado una evolución de las tradiciones hacia situaciones menos duras y la fuerza de los Quintos no es un factor a medir o catar por el resto de los jóvenes del pueblo.

Por supuesto “La Vaca” siempre acompaña y organiza la celebración de la fiesta y asesora a los quintos. Es el maestro de ceremonias que debe tratar con dureza a los quintos si les puede el cansancio, si no sacan a todas las mujeres y hombres del pueblo a bailar o si se retrasan los horarios de cada acontecimiento. Este año nuestra Vaca ha vuelto a ser Alvaro Carrasco, que ya goza de experiencia desde que naciera en 1965. Y es que en Villabuena la fiesta de Correr La Vaca se vive y disfruta desde niños, en cada época de una forma especial, dependiendo de la edad que se tenga. Otras “Vacas” dignas de elogio por su labor de mantenimiento de las tradiciones lo han sido Gregorio Santos Yugueros, Ramón, Caye o Blas.


- imagen; programa San Roque 2007 -

Cuando somos niños jugamos en los recreos de la escuela a “Correr la Vaca” y no faltan La Vaca ni el cinto para pegar al que se quede retrasado y no corra lo suficiente. De jóvenes, antes de los 18 años, acompañamos a los quintos en todos los actos, pedimos “madera", bailamos las jotas cuando los quintos lo permiten y les miramos con mucha envidia deseando que llegue el año de nuestra quinta.
Cuando llegamos al año en el que celebramos la fiesta de Quintos (Correr La Vaca) todo es maravilloso, intenso, ancestral. Los Quintos serán los protagonistas de todas las fiestas paganas y religiosas que se celebren en Villabuena y desearán que el año no se acabe. Tanto los Quintos como los Padres y Madres reconocemos que se trata de la fiesta más bonita de nuestras vidas y en la que más se disfruta: se trata de una tradición ancestral que se siente, se disfruta y se padece.


- año 1985 -

Los Padres disfrutan de la mayoría de edad de sus hijos llenos de orgullo; todos los familiares y amigos están invitados a los convites que se celebran en las casas de los Quintos. Se sacarán los mejores trajes, comidas y bebidas. La fiesta les saldrá económicamente cara a los Padres pero se sienten orgullosos por seguir celebrando una fiesta tan antigua e importante para la vida diaria de Villabuena.
Cuando se llega a la tercera edad se han disfrutado muchas fiestas y hay muchos conocimientos y experiencias que contar a los más jóvenes. Se recuerdan aquellas grandes quintadas de 20 quintos, las pequeñas de 5 ó 6, los años en los que se “Corrió El Gallo” y se “Corrieron Las Cintas”. Es la época ideal para escribir las murgas y los cantares para que los quintos pidan el aguinaldo, casa por casa, con el almirez, los leguis y los cintos.
La celebración de la Fiesta de Quintos en Villabuena del Puente comienza con la jota que los Quintos salientes les dedican a los entrantes en el nuevo año. El baile se celebra el día uno de Enero (Día del Año) y los quintos del nuevo año se estrenan como protagonistas de su año: el 2002.
El día dos de Febrero celebraron durante la madrugada “La Longaniza”. Se trata de una reunión celebrada en el antiguo prado del pueblo, del otro lado del Puente de Piedra y del Río Guareña. Los quintos invitan a todos los jóvenes del pueblo a comer longaniza casera, de cada una de las casas de los quintos, pan de pueblo y vino Tinto de Toro. La fiesta se realiza entorno a una hoguera que preparan los quintos y no faltan nunca los más “burros del pueblo” que ponen la nota de discordia en la celebración.



Después de La Longaniza, durante la noche o madrugada, llega la hora de recorrer todo el pueblo pegando los “pasquines” con la bandera Española e invitando al pueblo a la fiesta: “Viva Villabuena del Puente”, “Los Quintos del 2002 saludan a las Autoridades y pueblo de Villabuena”, “Vivan los Quintos de 2002”, “Viva España”, “Viva el Rey”. Los pasquines pegados en las fachadas de las casas de los familiares más queridos, de los novios o de las novias irán dedicados por el Quinto o Quinta que lo pega.
Durante la tarde del día ocho de Febrero se sigue preparando la fiesta. Es el momento de ir a buscar un remolque de leña para hacer la hoguera donde se volverá a celebrar La Longaniza. Las Madres y familiares más próximos habrán estado preparando “las capas”, los trajes y la comida del convite; mientras que los Padres se encargan de poner a punto “los leguis”, “el cinto”, la limonada y los vinos de Toro que habrán sido seleccionados y criados durante años para la ocasión. Algunos padres guardan botellas desde el año de nacimiento de los hijos y dormirán en las bodegas hasta que los hijos “Corran la Vaca”.
Durante la noche del día ocho llega el momento de merendar todos los Quintos juntos y organizarse por grupos para recorrer todas las casas del pueblo, ataviados de cinto y leguis, para pedir los “Estilos y Costumbres”: se trata de “Pedir el Aguinaldo” a los vecinos de Villabuena para que puedan participar voluntariamente en los gastos de la celebración de la fiesta, ya que todos los bailes serán gratuitos para todo el pueblo y forasteros. Lo normal es que los vecinos intenten que los Quintos se sienten un rato en su mesa camilla para probar algún dulce y aguardiente casero y poder contarles alguna de las experiencias de la época en la que ellos, sus hermanos o hijos “Corrieron la Vaca”.

Después de “Pedir el Aguinaldo”, durante la madrugada del día nueve de Febrero se vuelve a celebrar “La Longaniza”. La fiesta dura hasta la madrugada. Sobre las ocho de la mañana se recoge a la Banda de Música de Isidro que este año contó con la participación de Nito con el bombo o tambor. Después es el momento de ir a desayunar todos juntos en el bar Venecia donde los Quintos invitan a todo el pueblo al típico chocolate con bizcochos.


- año 1985 -

Después del desayuno, sin dormir y sin descansar, los Músicos y La Vaca comienzan a meter prisa a los Quintos porque tienen que recorrer todo el pueblo de Villabuena bailando la típica “Jota de Quintos” en cada plaza o cruce importante. Los quintos, ataviados con los característicos leguis y cintos, irán llamando a las casas e invitando a los vecinos y vecinas a bailar la jota con ellos. La tradición dice que si alguna mujer quedaba sin ser invitada a bailar (por joven o mayor que sea) luego “le cantaba las cuarenta” a los quintos cuando volvían el último día del año a pedir “Estilos y Costumbres” (el típico Aguinaldo). La Vaca los acompaña siempre, organizando los bailes en los lugares típicos y controlando que no queden casas del contorno sin invitar. Llevará un vergajo, cinto o correa para poner orden entre los quintos y controlar que bailen las jotas con coordinación y estilo (cosa que no siempre se consigue ya que los quintos muchas veces no pueden ni con los zapatos). Muchos son los niños, jóvenes, mujeres y ancianos que van acompañando a la comitiva festiva por el largo recorrido. Muchas jóvenes solían ir al acecho por si algún quinto no encontraba pareja y podía tener la oportunidad de repetir y volver a bailar una jota con el quinto.

A la hora de la comida se junta el Quinto o Quinta con la familia y amigos más allegados para comer rápidamente puesto que deben prepararse con sus mejores y más elegantes trajes y “Capas de Quintos”. Las Capas son similares a las de los toreros (muletas) pero un poco más pequeñas, de telas más elegantes, bordadas y de colores típicos encarnados y amarillos. Las Capas se llevarán durante toda la tarde cubriendo uno de los hombros del Quinto o Quinta o bien recogida en el antebrazo. La Capa será el símbolo, señuelo o engaño que sirve para burlar a la simbólica Vaca que los acompañará durante todo el recorrido.



Después de la comida todo el pueblo, quintos y familiares se vuelven a juntar en el bar Venecia (el más grande) para tomar café y organizarse para volver a recorrer Villabuena, esta vez yendo de casa en casa de cada uno de los Quintos, bailando la típica jota y tomando un aperitivo en los convites preparados en cada casa. La tarde será larga pero mucho más elegante, tranquila e importante que la mañana anterior. Los Músicos no se apartarán de los Quintos en su recorrido y tocarán sus mejores músicas y jotas en las casas de los Quintos y durante el recorrido.
La Vaca también se vestirá llena de elegancia, símbolos y tradición. Llevará el típico vergajo o cinto y apoyado en los hombros llevará “La Vaca”: se trata de un armazón de madera forrado de tela encarnada y que en sus extremos delanteros lleva adosados dos cuernos reales de una vaca o toro joven. En la parte trasera (detrás de la cabeza de la persona que la porta) cuelgan telas que simbolizan el rabo del animal, o bien un rabo real de un toro. Lleva una esquila o cencerro para emitir el ruido típico de las reses a su paso por el pueblo. De uno de los travesaños cuelgan muchas trenzas realizadas con hilos de distintos colores que corresponden a las celebraciones de los distintos años anteriores. Otro de los travesaños delanteros se recubre con una tela bordada con las palabras que identifican a los quintos del año: “Quintos 2002”. Todo es elegancia, color (sobre todo destacan los colores nacionales en las Capas y en La Vaca) y diversión. Los chiquillos “piden madera” a La Vaca y a los Quintos y juegan alrededor de ellos.


Una vez que todos los Quintos, La Vaca, Los Músicos y los familiares se han juntado, comenzará de nuevo la fiesta: la primera jota de la tarde es la más importante y se celebra en la plaza, donde los Quintos y Quintas bailarán con sus Padres y Madres. Es uno de los momentos más emotivos de la Fiesta de La Vaca. Después llegarán las fotos y el recorrido por las casas de los Quintos que durará hasta las ocho o las nueve de la noche.
La fiesta concluye por ahora. Es el momento de escotar y pagar todas las deudas adquiridas. Luego volverá la fiesta de “Colocar El Mayo” y sacar a La Virgen en las procesiones del pueblo. De nuevo en Noche Vieja la fiesta vuelve a repetir parte de las tradiciones y se celebrará La Longaniza y se pedirán Estilos y Costumbres para luego El Día del Año volver a celebrar el baile de quintos para despedirse del año más intenso de sus vidas y dar la bienvenida a los nuevos quintos que demostrarán su torpeza y falta de experiencia con la primera jota.
Mientras la tradición de Correr La Vaca se siga celebrando año tras año todos volveremos a recordar nuestros pasados años, volveremos a recordar a nuestros seres queridos y mantendremos la vida y la alegría del pueblo con una tradición cargada de tanta historia y cultura popular que sería imposible recogerse. Mientras las tradiciones se mantengan y conserven el pueblo de Villabuena del Puente seguirá VIVO y lleno de ESPÍRITU: EL ESPÍRITU DE NUESTROS ANCESTROS:
¡VIVAN LOS QUINTOS! - ¡VIVA VILLABUENA! - ¡VIVA ESPAÑA!
Eduardo Calzada Correa, al pueblo de Villabuena del Puente
Os animo a añadir en los comentarios las fotos de vuestro recuerdo de las quintadas que hicieron honor a continuar con esta tradición ...

viernes, 21 de enero de 2022

Los conejos habían devastado millones de hectáreas de cultivo.

 


Durante toda la historia una de las preocupaciones de los campesinos han sido las plagas de conejo común, que con su vorágine reproductora arrasaban tierras de cultivo. En los años cincuenta, después de la segunda Gran Guerra, el panorama era desolador en toda Europa.

Esta también fue una de las preocupaciones de muchos científicos europeos, que no hallaban una forma de controlar tanta población.

De hecho, en la segunda mitad del siglo XIX se introdujeron seis parejas de conejos europeos en Nueva Gales del Sur, sin saber que esa imprudencia provocaría que casi un siglo después la población aumentara hasta los 600 millones de ejemplares, al no existir depredadores naturales.

Los conejos habían devastado millones de hectáreas de cultivo, dejando también sin recursos a la fauna local. El daño para la economía local era proporcional a la dificultad para acabar con ellos.

En aquellos días Armand-Delille, que había sido un héroe en Francia por sus estudios bacteriológicos, disfrutaba de la naturaleza durante su jubilación. El investigador, que conocía de primera mano los problemas de los agricultores con estos pequeños roedores, había destacado especialmente  por sus aportaciones en investigaciones sobre la malaria durante la Gran Guerra.

Delille había leído acerca de la introducción en Australia de una enfermedad que afecta únicamente a conejos, llamada mixomatosis. Porque allí el problema había sido descomunal. Entonces se introdujo en mosquitos el virus que causaba mixomatosis, que diezmó la población en dos años hasta dejarla en 200 millones de ejemplares.

¿A grandes males, grandes remedios?

Al profesor francés, apartado en su lugar de retiro rodeado de viñedos, se le ocurrió la 'brillante idea' de en 1952 inocular la enfermedad en dos conejos sanos que soltó en un área cultivable en una finca cercana. Delille consideró que serviría para una prueba controlable y sin riesgo epidemiológico.

Gregorio Doval describe en 'Errores, lapsus y gazapos de la historia' las terribles consecuencias de su imprudencia. Cuatro meses después había brotes de mixomatosis por todo el país. Por si fuera poco, el experimento incluía una cepa más fuerte del virus.

La transmisión es tan rápida porque se hace a través de pulgas, garrapatas y mosquitos. Los conejos se quedan paulatinamente sin vista; por la apatía pierden las ganas de comer y desarrollan fiebre.

Un año después casi la mitad de conejos de Francia había muerto, pero la enfermedad ya había llegado a todos los países vecinos. Cuatro años más tarde hay informes de caza del país galo que muestran que la población había disminuido hasta un 95%.

El profesor se llevó una fuerte multa de cinco mil francos y, poco después, la famosa medalla con el conejo muerto, ya que se había convertido en el héroe de los campesinos.

Golpe a la dieta de águilas, linces y zorros

Para los trabajadores del campo el fallo garrafal de Delille supuso un alivio para sus cosechas, pero la multitud de depredadores que tiene el conejo sufrió inmediatamente la escasez de alimento.

En España la población de águila imperial y del lince ibérico se ha reducido tanto hasta llegar a estar al borde de la extinción. En el caso de los linces porque están especializados en cazar conejos y son incapaces de cazar otras presas.

En los años ochenta otra enfermedad, la hemorragia vírica, redujo de nuevo drásticamente la población de conejos. Existen vacunas para los conejos domésticos, pero con los años los ejemplares silvestres han desarrollado una inmunidad alta. Sin embargo, siguen surgiendo nuevas cepas que provocan muchas muertes al año.

Un estudio en España, realizado por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, analizó la situación de los depredadores en el país. El consumo se redujo del 71,8 al 26,2% en tejones, que mostraron una gran capacidad de adaptación. Pero los linces ibéricos siguieron basando su alimentación en conejos en un 75%, por lo que no cambiaron sus hábitos.

El daño que ha provocado en la fauna es complicado que pueda subsanarse, por lo que la balanza de valoración hacia el hombre que casi erradica los conejos se inclina más hacia la palabra villano que a héroe.

A nosotros el científico francés casi nos priva de disfrutar de los saltos de los conejos por el campo, una de las escenas más bonitas y accesibles de la naturaleza. Pero a águilas o linces les ha privado de la abundancia de un recurso fácil que les ha dejado reducidos a la mínima expresión.     

_ Este artículo recogido en páginas de Internet me recuerda y confirma algo que me contaron esta Navidad 2021 / 2022. Algo que viví, que vivimos los niños de entonces, los de los años 50 del siglo XX, vivíamos asombrados y asustados con la "peste" de los conejos. Los conejos-domésticos, los que teníamos en las conejeras de los corrales "para el gasto" . Y que, a los niños, lo que más nos gustaba era verlos brincar por la conejera, ver los recién nacidos, las madrigueras artificiales, las camadas, verlos salir a comer por primera vez con la madre y tiempo después con los otros conejos adultos.

De repente, apareció aquella "peste" aniquilándolos en nada de tiempo, dejando las conejeras vacías y sumiendo a niños y mayores en una especie de tristeza.

Pasado un tiempo, en el pueblo se rumoreaba acerca de una casa de la calle "El Oro" donde los conejos ya no se morían, ya no se contagiaban... _

"Al fuego del hogar" _ poemas de Claudio Rodríguez _


Ilustración "La Ciudad del Alma" _ Zamora _


 Aún no pongáis las manos junto al fuego.

Refresca ya, y las mías
están solas; que se me queden frías.
Entonces qué rescoldo, qué alto leño,
cuánto humo subirá, como si el sueño,
toda la vida se prendiera. ¡Rama
que no dura, sarmiento que un instante
es un pajar y se consume, nunca,
nunca arderá bastante
la lumbre, aunque se haga con estrellas!
Este al menos es fuego
de cepa y me calienta todo el día.

Manos queridas, manos que ahora llego
casi a tocar, aquella, la más mía,
¡pensar que es pronto y el hogar crepita,
y está ya al rojo vivo,
y es fragua eterna, y funde, y resucita
aquel tizón, aquel del que recibo
todo el calor ahora,
el de la infancia! Igual que el aire en torno
de la llama también es llama, en torno
de aquellas ascuas humo fui. La hora
del refranero blanco, de la vieja
cuenta, del gran jornal siempre seguro.
¡Decidme que no es tarde! Afuera deja
su ventisca el invierno y está oscuro.
Hoy o ya nunca más. Lo sé. Creía
poder estar aún con vosotros, pero
vedme, frías las manos todavía
esta noche de enero

junto al hogar de siempre. Cuánto humo
sube. Cuánto calor habré perdido.
Dejadme ver en lo que se convierte,
olerlo al menos, ver dónde ha llegado
antes de que despierte,
antes de que el hogar esté apagado.     
....................




(Zamora, 1934 - Madrid, 1999) Poeta español. Perteneciente a la Generación del 50, su poesía, caracterizada por su originalidad expresiva y su intenso lirismo, tiene en común con la de otros poetas de su momento el uso de un lenguaje coloquial y cierta tendencia al realismo; según palabras de su compañero de generación, José Hierro, es "la realidad misma con magia, ya que transforma los objetos cotidianos en símbolos trascendentes". Su lírica intimista, marcada por la meditación en torno a la naturaleza y el paisaje castellanos, permaneció ajena a las modas y a los movimientos literarios. Publicó su primer libro, Don de la ebriedad (1953), cuando tenía 19 años; vinieron luego Conjuros (1958), Alianza y condena (1965), El vuelo de la celebración (1976) y Casi una leyenda (1991). Esta corta producción (un total de cinco libros escritos con largos intervalos entre uno y otro) resulta de una significativa trascendencia, ya que han sido constantemente reeditados y le valieron a su autor un sillón en la Real Academia Española, y numerosos premios, entre ellos el Príncipe de Asturias de las Letras.

viernes, 7 de enero de 2022

Una vuelta a la infancia, esa patria inicial, firme y segura contra o frente al presente y el futuro.



Una vuelta a la infancia, esa patria inicial, firme y segura contra o frente al presente y el futuro. Cuentos para “cuando el calor, el viento, el frío y la lluvia nos meten en casa. Tiempo de cuentos para los que todavía no hemos perdido ese lado infantil de cuando éramos niños y que a todos nos gusta recordar ahora, ahora que realmente ya no volveremos a serlo”, escribe la autora en la introducción al libro.

El pequeño relato viene de lejos
con su gran encanto en los pliegues de la sugerencia. Cuentos del Sobrau es el libro de Isabel Hernández Gil, que ha publicado la editorial Liber Factory, con diversas imágenes, una veintena de fotos en color y blanco y negro.
09DIC18 – MADRID.-
(Autodidacta, atenta a las letras de la lectura y la escritura, Isabel Hernández Gil (Villabuena del Puente, Zamora, 1954), ha agrupado sus recuerdos, vivencias, emociones y sensaciones en las historia cortas que acoge el libro como ramillete de narraciones, que invitan, tanto a disfrutar su lectura como a evocar y crear las propias en una analogía paralela.
Cuentos, relatos… la vieja dicotomía entre unos y otros, que no es más que una equivalencia semántica a gusto del consumidor. Casi medio centenar de narraciones breves que la autor ha querido escribir para sujetar la memoria, como una Sherezade de bolsillo. “A esas pequeñas cosas que colorean la vida”, dice su dedicatoria inicial.
Una vuelta a la infancia, esa patria inicial, firme y segura contra o frente al presente y el futuro. Cuentos para “cuando el calor, el viento, el frío y la lluvia nos meten en casa. Tiempo de cuentos para los que todavía no hemos perdido ese lado infantil de cuando éramos niños y que a todos nos gusta recordar ahora, ahora que realmente ya no volveremos a serlo”, escribe la autora en la introducción al libro.
Cuentos con sabor al pasado, a otro tiempo que cimentó el presente, a recuerdos rurales que quedaron flotando en el aire, cuando la escritora viajó a Madrid, para continuar su vida en un también ciudadano, lejos de la existencia rural, pero con la llamada telúrica al origen. Cuentos con vocabulario rústico, obsoleto o antiguo, que invitan a saborear esas palabras que enriquecen la lengua castellana. Escenas de madres y abuelas con sus labores culinarias o textiles…)

Puede ser una imagen de monumento y texto que dice "Isabel Hernández Gil Cuentos Sobrau del VILLABUENA EN LA MEMORIA Liber Flactory"


domingo, 2 de enero de 2022

"Toro, esa nave nodriza"

 











"Los juguetes de Anita"

 


(Cuando niños, mis hermanos y yo teníamos este cuento, me gustaba mucho, lo recuerdo con mucho cariño. Era un cuento-educativo, nos decían... Aunque hace tiempo que ya no está entre nosotros, cuando llega Navidad, siempre, siempre me viene a la memoria)

...............

*Aquella noche, como todas las noches, Anita se puso el pijama y se metió en la cama. Y como todas las noches, su mamá le leyó un cuento, le dio las buenas noches y apagó la luz. Al cabo de unos minutos, Anita dormía plácidamente. Entonces todo comenzó.

– Otra vez igual. ¡Todas las noches es lo mismo! Hoy, encima, me ha dejado encajonado contra el baúl y no me puedo mover -se quejó un cochecito de juguete mientras aceleraba intentando, sin éxito, escapar del hueco del baúl.

– No te quejes, que yo estoy colgando de los pelos -se lamentó una Barbie.

– Al menos tienes pelo. Nosotros, cuando Anita no nos recoge, no sabemos ni dónde lo tenemos -dijo un Pinypon

– Sí, yo no encuentro mis piernas… -añadió otro Pinypon –

¿Alguien las ha visto? Mr. Potato,
¿No se habrán colado dentro de tu caja?

– ¿Eh? ¿Qué dices? No te oigo. Ha desaparecido mi oreja izquierda… -se lamentó Mr. Potato.

– ¡Socorro! ¡Socorro! Estoy dentro del armario de los zapatos y huele fatal a pies – se escuchó gritar una voz, a lo lejos. Era el osito Teddy.

– ¡Ja! Ahí acabé yo la semana pasada. ¡Te toca ir a rescatarle, camión de bomberos! -rió el coche.

– ¡Voy volando! – anunció un pequeño camión de bomberos de plástico mientras encendía la sirena.

– Camión grúa, ayúdame tú a mí. No puedo salir de este hueco -pidió el coche.

El camión grúa acudió en su auxilio, enganchó sus cadenas entre los ejes de las rueda y consiguió liberar al coche. Sin embargo, del impacto una torre de cajas de construcciones comenzó a tambalearse peligrosamente.

– Ay, no, no, no… ¡Cuidadoooo! – gritó el coche, mientras se ponía a salvo a toda velocidad.

– ¡Hala! Todos los LEGO, al suelo. ¡Qué desastre! -se lamentó Barbie.

En ese momento, una muñeca comenzó a llorar. Su llanto era metálico.

– Bueno, ¿me bajáis de aquí, o qué? -insistió Barbie, quien se estaba impacientando de colgar de una silla.

– ¡Allá voy princesa! – se ofreció rápidamente un superhéroe, mientas pedía ayuda al patito de goma: – ¡Pato! ¡Deja que te use como cama elástica!

– ¿Otra vez? – Se quejó el pato, harto de que siempre le tocaran todos los pisotones.

Pero no le dio tiempo a negarse, pues antes de poder reaccionar, el superhéroe había brincado sobre él, aplastándole su cabeza de goma.

– ¡Agárrate, princesa! -gritó el superhéroe mientras pasaba volando frente a la Barbie. Ella se agarró a él y juntos cayeron sobre el montón de cacharros de la cocinita.

– ¡Qué golpe! Cualquier día de estos me parto una pierna. ¡Que son de plástico del malo! – volvió a quejarse Barbie.

– ¿Estás bien, princesa? -se interesó el superhéroe.

– ¡Que no me llames princesa! – exclamó la muñeca, muy enfadada.

– Pero… ¡cómo no! Tú eres Frozen, ¿no?

– ¡Soy una Barbie!

– Ahí va, qué fallo -rió el superhéroe, algo avergonzado. Entonces, recuperando su tono orgulloso, concluyó: – Bueno, seas lo que seas, siempre serás mi princesa.

– Creo que voy a vomitar – respondió Barbie, entre dientes.

– Y ese bebé llorón… ¿no se va a callar nunca? – preguntó el coche, llevándose las ruedas a los oídos.

– Si es que se le han caído encima la caja del LEGO y le está presionando el botón del llanto. ¡Voy a ver si puedo apartarla!

Con gran esfuerzo, el pinypon consiguió apartar la caja y el bebé muñeco dejó de llorar.

– Esto no puede seguir así. Hay que enseñar a Anita a recoger sus juguetes antes de irse a dormir – señaló Barbie con determinación. -¿A alguien se le ocurre un plan?

El único que respondió a su pregunta fue un juguete, pero lo hizo en chino.

– ¿Qué dice este? – preguntó Barbie, sorprendida.

– No sé. Se lo compraron a Anita en un bazar chino y nadie le entiende -rió el coche de juguete.

– Y ese peluche, ¿qué? ¡Eh, tú! ¡El nuevo! Vaya privilegiado. Nosotros sufriendo y tú ahí, tan cómodo durmiendo al lado de Anita -le gritó el superhéroe a un peluche con forma de pingüino que le habían regalado a Anina hacía pocos días.

– Deja que disfrute mientras pueda. ¡Cualquier día aparece colgando de la lámpara! -respondió el osito Teddy, con sorna.

Todos los juguetes rieron alegremente.

– ¿Quién falta? -preguntó Barbie, mirando de un lado a otro, intentando ver algo en la oscuridad de la habitación. Una voz metálica respondió. Era el marcianito de juguete.

– ¡Yo! ¡Estoy aquí! ¡Anita me ha dejado bocabajo y no me puedo mover!

–  ¡Bomberos al rescate! – volvió a gritar el camión, encendiendo su sirena y ayudando al marcinaito.

– Bien. Ya estamos todos. Venga, cada uno a su sitio – instó Barbie.

Todos los juguetes se dirigieron a su lugar. Uno s se colocaron en la estantería; otros se metieron en el baúl. Algunos se treparon a los pies de la cama de Anita y allí se quedaron.

A la mañana siguiente, como todas las mañanas, Anita se despertó y vio que su cuarto estaba completamente recogido. Y como todas las mañanas ni siquiera imaginó el gran problema que le había ocasionado a sus juguetes por ser tan desordenada. ¿Y sabes por qué? ¡Anita creía que era su mamá quien recogía su habitación mientras ella dormía!

F i n.

En “Juguetes en Problemas”, a través de una situación cotidiana y del humor, se enseña a los niños por qué es importante recoger su habitación.

¿De qué trata? Cuando Anita se duerme, todos los juguetes de su habitación se encuentra fuera de su lugar: atrapados en cajones, colgando de los pelos, en busca de sus piezas… Resulta que Anita es muy desordenada y, cada noche, deben volver a su lugar pasando una auténtica odisea.


Reivindicando los principios y el sentido de esta página

  - foto: Manolo-Carrucho (Manuel Gil) ✓  Recordatorio correspondiente a la página de grupo en Facebook:  _Villabuena en la Memoria _ Reivin...