viernes, 26 de mayo de 2023

El cruce

 

El cruce, nuestro Cruce, estación inmaterial de tránsito situada en la intemperie a las afueras del pueblo sin construcción de obra, sin paredes, sin cubierta, sin tejado, sin un simple sombrajo, sin..., sin cobijo, exenta  de servicios y ornamentos, sita en el estratégico punto de un cruce de caminos, uno de ellos embreado por donde, preferentemente, rodaban los escasos vehículos a motor de la época.

El cruce, un punto de esperas, encuentros y despedidas donde el respirar al aire libre se condensaba en una mezcla de alegrías y penas en aquel entorno descampado y semi desértico que, a mí, en mi infantil pensamiento, se me hacía como una puerta abierta hacia todos los lugares, como si allí empezaran todos los caminos, como la puerta del mundo. 

Ya andaba despidiéndose agosto, había refrescado en sus últimos días, los forasteros habían ido abandonando el pueblo. En un mes escaso las gentes de nuestro pueblo habríamos vuelto al letargo al recogimiento a los vientos del otoño a las tardes noches de buena lumbre, a los días cortos, a las noches largas y al preludio del gélido invierno.

Aquel día habíamos ido hasta el camino Toro a casa de los abuelos a estar un rato en familia y después acompañar a nuestros-forasteros, al cruce, a coger el coche de línea, a ayudar con el equipaje a nuestros tíos y primos que, pasados diez días después de san Roque, volvían  a su casa.

Aquellas despedidas nos ponían tristes y hallábamos consuelo en estar juntos un buen rato, en estar con ellos hasta que llegaba el coche y colocaban sus maletas de cartón, los bultos atados con cuerdas y los paquetes de mano.  Los bultos más grandes los subían por la escalera que el coche llevaba incorporada en la parte de atrás y que subía hasta el techo del autobús, hasta la llamada" baca del coche". Aquellos equipajes que, entre todos, en caravana, habíamos dado escolta durante el trayecto de casa al cruce, bien a lomos del burro, en "el carretillo" de madera, en el carro de labranza, en moto, bicicleta, moto-sidecar, y, si no se disponía de medios se llevaba cargado a la cabeza, al hombro, o a la cadera.




Aquella tarde un viento fresco, fuerte y polvoriento envolvía el cruce, las ráfagas cortaban la respiración y nos cegaban los ojos, pero allí permanecíamos juntos, apiñados, resguardados los unos con los otros, haciendo-obrigada entre todos, entre apuros, entre pena y risas nerviosas, esperando ver aparecer el autocar por el camino de brea. Y recuerdo que teníamos las mismas ganas de que llegara el coche como de que no. Pero llegó.

Una vez instalado el equipaje subían los pasajeros y allí nos quedábamos a verlos subir en el coche de línea a querer saber qué asientos ocupaban, a mirarnos a hurtadillas entre los que se iban y los que nos quedábamos sujetando aquellas lágrimas incontenibles que intentábamos ocultar los niños y los mayores también, allí, en aquella estación a la intemperie asentada en el cruce de caminos testigo de tantas esperas y de tantas despedidas, allí, hasta que arrancaba el motor, hasta que se ponía en marcha el vehículo hasta que se iba perdiendo en la lejanía..., diciéndonos adiós con la mano hasta que nos perdíamos de vista, hasta que la curva de la cuesta abajo se tragaba el coche de línea. 


... andábamos por el año 1958. en este vehículo se hacían viajes familiares de trayectos considerables como Madrid - cualquier destino y viceversa. apenas me reconozco pero sí, soy esa niña que se asoma, esperando ver qué viene porque se oye el ruido de un motor, un motor de un coche. en aquel tiempo ver un coche era todo un acontecimiento. el sidecar está aparcado en -El Cruce- la única carretera del pueblo ....

Después del trasiego de los forasteros, el cruce quedaba relegado a los paseos alrededor del pueblo aquel salir de paseo a la carretera, al cruce, a ver quién coge el coche de línea entre diario, quién viene, quién va, salir en pandilla con las amigas, las vecinas, los niños, los diás de diario, los domingos, los días de fiesta...

El cruce nos proporcionaba otra misión importante; la saca del cartero de correos. Un mundo dentro de un saco lleno de vidas, de alegrías, de tristezas, de ilusiones; fotos, cartas, postales, telegramas..., recuerdo la intriga de pensar en aquella saca que llevaba dentro el corazón de tanta gente en las cartas de papel y tinta. Cuántas veces se leían y releían a aquellas personas que no habían podido aprender a leer, llevaban la carta a que se la leyera alguien, alguien de confianza.

La saca de correos. El señor cartero iba en bici a llevar y recoger el correo al coche-Zamora, después la llevaba a su casa donde tenía el despacho de servicios postales que atendía a través de una taquilla o ventanilla, y también tenía un buzón colgado a la puerta de entrada de su casa, había otro buzón en el ayuntamiento-viejo y otro donde "La Hermandad" frente a la iglesia, que anteriormente fue el comercio de ultramarinos de la señora Cecilia.

Todavía recuerdo el cajón de casa, el cajón de la correspondencia recibida y la caja de las cosas de escribir repleta de sobres, cartas de papel-tela blancas y otras ribeteadas de luto, un bloc de cartas rayado otro sin rayar, sellos, plumas, palilleros, limpiaplumas hechos de fieltro, tintero, papel secante, lápices, modernas gomas de borrar trazos de lápiz y tinta, pluma estilográfica y algún bolígrafo que "habían salido nuevos" o al menos en nuestro pueblo, el bolígrafo era un utensilio novedoso.

El Cruce...
Con el pasar del tiempo se ha ido difuminando por sí solo. Y pronto dejaremos de recordarlo tal cual se cuenta es este escrito.
_ i s a _

viernes, 12 de mayo de 2023

[ ... mi capital literario - mayo de 2023 ... ]

 



" ... la literatura nos permite entendernos un poco mejor a nosotros mismos

 y también al mundo ..."


[ ... mi capital literario ... ]

sábado, 18 de febrero de 2023

La memoria de la infancia es lo más parecido a la eternidad

 



Vamos a cerrar la puerta al ruido. 

Vamos a desprendernos de las prisas.

A dejar atrás el lado hostil.

Vamos a sentirnos protegidos.

A respirar los paisajes del campo.

Vamos a mirarnos en el río.

Vamos a saltar todos los charcos.

Vamos a la esencia de las calles perfumadas de guisos.

Vamos a subir al sobrau donde viven los sueños

donde se guarda lo antiguo,

donde habita la magia del tiempo

donde vive el presente y el tiempo transcurrido.

Vamos a ponernos a vivir dentro de un cuento,

vamos a convertirnos en dibujos.

A emprender un viaje hacia otros mundos.

Vamos a acurrucarnos en la infancia.

Vamos a pasear entre el sembrado, las flores y las nubes.

Vamos a volvernos más pequeños.

Vamos a sentirnos protegidos.

Vamos a las meriendas de pan, chocolate y membrillo.

Vamos a volvernos más pequeños.

Vamos a sentarnos a la lumbre.

Vamos a perdernos por el bosque encantado.

Vamos a volvernos como niños.

Vamos a saltar todos los charcos.

Vamos a volvernos como niños.






“Los poderes mágicos de los cuentos ayudan al crecimiento de los niños, los convierten en adultos. Y dentro de su magia consiguen que los adultos vuelvan a ser niños de nuevo.”

Los Cuentos de isa-Petricor; recopilación de historias, cuentos, testimonios, leyendas, casos y cosas del mundo rural y urbano que se hallaban dispersos entre mis libros y que ahora, junto con otras publicaciones inéditas, aparecen aunadas en este ejemplar ilustrado con ochenta y seis dibujos escolares de autoría propia. Recreaciones muy diferentes y distantes en el tiempo. Cuentos para cuando el calor, el viento, el frio y la lluvia nos meten en casa. Narrativa fantástica, pinceladas de miedo, risas, magia y ciencia ficción. Porque a veces tengo cuatro años y otras veces tengo más de cien. Lectura recomendada de 0 a 100 años o más. Este ejemplar contiene ochenta y seis.

Ilustraciones de autoría propia, réplicas de aquellos dibujos de antaño, de aquellos ilusionantes dibujos del mundo infantil realizados dentro del alumnado escolar y rural en la época de los años cincuenta y sesenta del siglo XX.

  • Categoría: Ficción y temas afines, Ciencia ficción, Fantasía, Ficción humorística
  • Temática: Literatura de narrativa fantástica., Ficción humorística, Cuentos, Historias, Leyendas, Testimonios, Ciencia ficción. 296 páginas.


* en la contraportada, recreación-propia de nuestra Casa de la Luz (1922)

en memoria de su primer centenario (2022) *



Se podrá adquirir en cualquier librería de toda España

y en 447 puntos de venta a demanda, repartidas por: Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, España, México, Perú, Estados Unidos y Uruguay.






lunes, 23 de enero de 2023

Sobre la mesa-camilla

 


... solo ahora puedo contarlo... sobre la mesa-camilla del pueblo.
Era febrero de 2020. Estaba en Toro, entre otras cosas o tareas estaba terminando de escribir este libro, yendo a la Biblioteca a consultar libros para documentarme y, al mismo tiempo, callejeando sus calles, hablando con la gente, haciendo fotos de esta Ciudad de Dª Elvira; de sus campos, de sus calles, de sus puentes, de sus monumentos.
Me hizo mucha ilusión coincidir con la fecha de San Valentín, 14 de febrero, ya que en La Colegiata se celebra este día con la reliquia del Santo. Recuerdo aquella misa de 2020 con la reliquia expuesta presidiendo el Altar.
Y recuerdo el miedo y la incertidumbre extendidos ya por todas partes y reflejado en las caras de los asistentes a la celebración de San Valentín y entre todas las personas que me iba encontrando por las calles y dentro de mi misma..., convirtiéndose en pánico.
Recuerdo que tenía previsto volver a Madrid en vísperas de Semana Santa..., y ya no se pudo. Llegó el confinamiento, la emergencia sanitaria, los cierres perimetrales..., y todo aquello.
Me quedaba muy poquito para terminar este libro pero la situación me produjo un bloqueo hasta que pude retomarlo en verano, en el mes de julio lo di por terminado.
En el entretanto, no voy a extenderme en lo que nos pasó a todos o por lo que pasamos todos, ni en la gravedad ni en el sufrimiento fatal de muchas personas...
Recuerdo mi miedo. Me pilló sola. Recuerdo también que durante más de tres meses me quedé sin TV. se averió. Aunque ahora pueda parecer anecdótico entonces no lo fue. Mis días y meses, a solas, era estar agradecida por seguir la vida..., y hablaba mucho por tfno, llamaba y me llamaban...
La pandemia impera, decide qué sí y qué no. Ella impone las leyes, sus leyes sobre todo el planeta. Todo queda a su merced. Todos quedamos sometidos a su antojo.
En un corto espacio de tiempo, inimaginable, todo se volvió distinto. Todo se hizo nada excepto lo esencial.
Una de aquellas noches de ruido mental como eran todas aquellas noches me dio por pensar que el libro ya estaba terminado y que quería que saliera ya, ya mismo, porque podría pasar que yo desapareciera y el libro se quedara en manuscrito guardado en el cajón para siempre...
Y en aquellos ruidos nocturnos decidí que el libro tenía que salir, por si ya no me quedaba tiempo, por si acaso. La editorial, llena de razón, me aconsejaba que no era el momento... Y yo pensaba que quizá no hubiera otro momento, otro día, ¿y si no hay mañana...?
Tanto ruido mental, tanta incertidumbre, tanta angustia, tanto miedo, tanto sinvivir...
Y - Toro, esa nave nodriza - con muchas dificultades, pues tendría que haber salido el mismo verano de 2020, salió en enero de 2021.
Entonces y ahora me siento sumamente agradecida por este detalle que cuento del libro (que sería mínimo) y por tantas, tantas otras circunstancias, situaciones y cosas que ocurrieron, que nos ocurrieron a todos y que, hoy, podemos contar.
_ _ Isa





miércoles, 28 de diciembre de 2022

Al mundo infantil y adulto de Toro y su Alfoz (fragmentos)

 




... memorias de la infancia ...
(...) Y, me quedo allí, plantada, mirando su apariencia imponente de ser vivo, pero no, es de cartón. Leo en una cartela colocada en la pared y da respuestas a mi curiosidad. Intermitentes y vagos recuerdos acuden desde mi memoria, cuando niña, allá por los años 50-60 del siglo XX. Sí, es él, el caballo del escaparate de aquel comercio de juguetes, la juguetería del caballo que todos los niños de Toro y alrededores querían ver y montar.
¡Es él, Esquete, el de la tienda de juguetes! Y el caballo esboza una sonrisa desde el cartón-piedra o eso creo ver al tiempo que me mira profundamente desde sus ojos de cristal ambarinos. Me reconoce como ha reconocido a todos los niños-viejos que nacimos en el siglo pasado, pasado.
“En los años en que el caballo llegó a Toro. Década de los años 20 del siglo XX y muchos años después, no había casi juguetes y, el caballo para los niños les resultaba impresionante, les fascinaba verlo y poder montarse en él. El día de Reyes le ponían un Rey Mago encima, la ilusión que les hacía a los niños era increíble. Del caballo, cuentan que tomó mucha relevancia no solo en Toro sino en todos los pueblos cercanos, incluso entre las personas que viajaban en largos trayectos hacían una parada en Toro para ver el caballo del que habían oído hablar.”
Al mundo infantil y adulto de Toro y su Alfoz
- fragmentos del libro "Toro, esa nave nodriza"

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Mi capital literario

 



Isabel Hernández Gil Nace el 20 se septiembre 1954 en Villabuena del Puente (Zamora) Actualmente vive en Madrid ciudad a la que se trasladó nada más cumplir la escuela.

Desde niña, no abandona en ningún momento su afición por la lectura, lo cual, le hace tomar gusto por las letras, empieza a escribir y a descubrir que es, sin duda, lo que más le gusta hacer. Para ello se inscribe en Club de Lectura y en Talleres de Creación Literaria, destacando con su narrativa.
Dotada de una gran sensibilidad y de una inteligencia sencilla, continua su andadura autodidacta acrecentando su pasión por las palabras.

-En 2006 crea su primer Blog, donde publica artículos, fragmentos literarios, pensamientos, poemas, relatos y cuentos, con lo que logra una buena acogida.
Actualmente este Blog sigue en activo.www.isauradelvalle.blogspot.com.es



próximamente:



Vive en Madrid 

…………………………..
Se formó como taquimecanógrafa titulada.
Auxiliar de Clínica.
Auxiliar de Farmacia (a término).
Trabajó, en sus inicios, como dependienta en una cadena de pastelería, dependienta en grandes almacenes y supervisora de zona en una empresa de servicios integrales.
………………………..
Aficiones: lectura, música, cine, Tai Chi – Chi Kung y viajes.
Entre otros lugares ha viajado por el sur de Europa, Grecia, Rodas, Egipto, Nueva York y China. 


c o n t a c t a r -  títulos publicados:

https://www.google.com/search?q=delirio%20isabel%20hernandez%20gil&rlz=1C1EJFA_enES797ES797&oq=delirio&aqs=chrome.1.69i57j35i39j46i175i199i512j46i433i512j0i131i433i512j0i512j46i512j46i175i199i512j46i512j0i512.5922j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8&fbclid=IwAR2n0aODN37oNqwTxsdg41eK0O8qyr32JjgvdxTppE0VRl5AygnCEJlFjGU#wptab=si:AC1wQDCq4VfPGp8h34cIXS_0c8iyNYjQ_mCvXiDWDCZaNGNpq10y9jNY2GXXtf3wNXu5oTgTKSbJsfW5wB7m4tF728kW0fww5ufoSyRGXyaZoFV0yKHlPJ33vC9o9EalUcRC-IIjh91E5VSLJWaHAVdoVFWn6NkK8RrHItJvvqlJdyLuB8FLD9O3x1MH2vAGq09NlCBaVdi_E0voqU28gTOmMWvaXX6b1A%3D%3D

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Desafiando el vértigo

 



28 de junio de 2018 publicado en Facebook


... desafiando el vértigo, año 2011.
subida a Las Buracas.
fotografías de Honorio. Quizá irrepetibles,
la erosión limita ...
(imágenes para el recuerdo)

















Tenemos visita en las buracas

 


Tenemos visita en las buracas ,se conoce q está muy agustito 😀😀😀 foto de Manolo Gil

  • Loles Gómez Guerra
    Pero¿ no se ha oído que tiene descendencia? ahora será la buraca de la cabra montesa
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    • 36 sem
    • Isabel Hernández Gil
      Loles, ¿ha tenido crías ahí, sigue en las buracas? ¿Qué sabes de ella? ¿Cómo es que fue a parar ahí? Tengo entendido que era una cabra de las que se tienen en casa.
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      • 36 sem
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      • Loles Gómez Guerra
        Isabel Hernández Gil Si y tiene dueño pero se le divio de escapar y fue a parar ahi y no consiguen bajarla y debe de bajar ella a beber agua a la guareña asi lo han contado
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        • 36 sem
      • Isabel Hernández Gil
        Qué curioso. Muchas gracias. Loles🤗 Quizá, en años, contemos, érase una vez una cabra - doméstica que un día se escapó a vivir entre-peñas y las repobló... 😀


              * fotos de Manuel Gil (Manolo-Carrucho)

    Marijose Rabilero
    Buenos días, pues sería bonito ver cabras por la Peña
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Reivindicando los principios y el sentido de esta página

  - foto: Manolo-Carrucho (Manuel Gil) ✓  Recordatorio correspondiente a la página de grupo en Facebook:  _Villabuena en la Memoria _ Reivin...