jueves, 5 de enero de 2017

... Todos los zapatos relucientes


<<... Nos pasábamos buenos ratos mirando chimeneas, por dentro y por fuera, calculando la anchura, a ver si podían caber por allí los tres Magos, o uno solo, o qué. Y ¿cómo van a entrar a la casa de ese niño que le han puesto la cocina económica y la chimenea es un tubo estrecho que además va cerrado? Qué mal..., hasta que dijo su madre que esa noche tendrían que dejar la puerta entreabierta.

Teníamos más que aprendido, que la noche del cinco de enero, había que poner los zapatos en el hogal, los zapatos más nuevos, sin rastro de barro, bien limpios, todos los zapatos relucientes.

Sabíamos también que había que irse a dormir un poco más temprano, y que no valía mantenerse despierto, porque si no, los Reyes no pasaban por tu casa, y aunque pasaran, como oyeran un ruido de esos como si estuvieras despierto o acechando, se iban inmediatamente y se llevaban los regalos, y solo te dejarían carbón o nada, igual que si te hubieras portado muy mal.

Aún así, en la mañana de Reyes siempre había quien aseguraba que había oído como "relinchar" a un camello, o unas pisadas, o que alguien dejaba un vaso o un plato sobre la mesa. Y, bueno, tampoco había que olvidarse de dejar agua y un poco de paja con unos granos de cebada para los camellos, y un poco de leche con bollos, galletas o turrón para los Reyes, porque tenían que ir reponiendo fuerzas durante la noche, para aguantar el frío y poder con todo el trabajo que debían tener.

Las sensaciones que a cada cual nos llenaban de regocijo, no hace falta que las mencione, además no me atrevo, cada uno guardamos en nuestra memoria infantil aquellas mañanas de júbilo, aquellos días de Reyes irrepetibles en el tiempo...>>
.............................................................
Fragmento de Crónicas a la Luz del Candil

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Reloj - es

<<... Era esta una época en que las gentes menos pudientes, entre otras muchas carencias materiales, andaban sin relojes, los jor...