lunes, 18 de febrero de 2019

Quintos de Villabuena del Puente. Febrero de 2008




En Villabuena celebran su fiesta los quintos, en la que se implican no solo las familias de los jóvenes, sino la práctica totalidad del pueblo. Ellos lo celebran siempre en Carnaval y sus peculiaridades están, por un lado en la vestimenta torera que lucen, yen la singular figura de "La Vaca" que anima las calles. 

Aquí están los siete quintos de este año 2008, acompañados por el incombustible Ramón García ("Vaca"), oficiante mayor de los Quintos villabonenses con su cornamenta colorista y su vergajo para "dar caña"
....................

imágen y texto publicado en la revista comarcal
"La Cañada" de Toro y su Alfoz (año 2008)

Entre Villabuena y La Bóveda. Lunes de Aguas




El valle de la Guareña rememora, un año más, "El Lunes de Aguas" (año 2002)
Los quintos son los protagonistas del "Lunes de Aguas" en la Guareña.

"Dos son las versionesque suelen darse de esta singular celebración que une a todos los pueblos de la Guareña, desde las tierras charras donde nace el río hasta las tierras toresanas donde entrega sus aguas al Duero.

Mientras que en Salamanca se da como explicación el hecho de que antiguamente, al llegar la Cuaresma, las mujeres, dedicadas al comercio de su cuerpo eran obligadas a salir de la ciudad y mantenerse inactivas durante el periodo de penitencia y no se les permitía regresar hasta la semana posterior a la Pascua (lo que era celebrado por una parte importante de la población masculina, ávida de sus servicios), en tierras zamoranas la celebración se vincula al hecho de que en tiempo indeterminado el valle estaba afligido por una tremenda sequía por lo que se hicieron rogativas a la Stma. Virgen que socorrió a los devotos campesinos propiciendo una lluvia abundante y salvadora de las cosechas.

Fieles a la tradición heredada de sus mayores, tanto La Bóveda de Toro como Villabuena del Puente siguen celebrando el festejo, y honrando a la Stma. Virgen en agradecimiento por el auxilio que Ella les prestó.

Antiguamente, ambas poblaciones, celebraban la fiesta en común, acudiendo con susimágenes a un punto intermedio entre ambos pueblos, confraternizando con sus vecinos y especialmente su juventud.

Cuentan los más viejos de ambos pueblos que un año -de esto hace ya mucho tiempo- se produjo una fuerte pelea entre los jóvenes de ambas localidades sobre cuál de las dos imágenes era más guapa y que a partir de entonces cada pueblo decidió celebrar la fiesta por separado: los de Villabuena en un prado próximo al río y los de La Bóveda en el teso conocido como "El Contadero".

En los últimos años, los de Villabuena parece ser que han renunciado a la celebración campestre, limitándose a sacar la Virgen en procesión por el Camino de la Bóveda y regresando a la Iglesia para la celebración de la Misa en la que tiene lugar un ofertorio muy singular ya que la corporación municipal, con el Alcalde a la cabeza, proceden a lelvar ante el altar lámparas encendidas que recoge el oficiante. Los "quintos" a continuación hacen la ofrenda de productos del pueblo y las flores que simbolizan su juventud.

Tras la Misa el Ayuntamiento invita a todo el pueblo a pasteles y limonada en la plaza del nuevo consistorio.

La merienda en La Peña, que hasta hace años era una de las características de la fiesta, cada año tiene menos adeptos.

En La Bóveda, primero tiene lugar la Misa y postriormente, se dirigen todos, acompañados de la imágen de la Virgen al citado "Contadero" (en dirección a Villabuena), donde se baila y se toman las viandas y rosquillas que cada cual lleva de su casa.

En ambas localidades, los protagonistas principales siguen siendo los jóvenes: en Villabuena "los quintos": en La Bóveda los "Mozos de la Virgen", una peculiar y reducida cofradía a la que solo pueden pertenecer jóvenes solteros."
..............................

artículo publicado por la revista comarcal "La Cañada" de Toro y su Alfoz
(año 2002)

Tradicional "Lunes de Aguas" del 2º milenio.





"El Lunes de Aguas". como es sabido, es la fiesta de todo el valle o cuenca de La Guareña desde Salamanca hasta Villabuena del Puente, último pueblo por el que pasa el pequeño río antes de llegar al Duero. Si bien en tierras charras la fiesta tiene caracteres puramente civiles, en tierras zamoranas la fiesta adquiere un marcado tinte religioso y mariano, dando lugar a romerías de marcado caráctrer localista.

Este es el caso de Villabuena del Puente, pueblo en el que antiguamente se tenían tres días de fiestas. En la actualidad, reducidos los festejos al propio "lunes", no por ello ha perdido el arraigo y la intensidad entre sus habitantes.

La fiesta comienza con el alegre repicar de las campanas parroquiales, cosa que este año corrió a cargo de Telesforo, quien viviendo en Madrid, cuando viene a Villabuena le encanta participar en las cosas que constituyen las señas de identidad del pueblo. También fue él quien este año se encargó de llevar el Pendón.

Poco a poco la gente del pueblo fue congregándose en la plaza, frente a la puerta de la Iglesia, a la espera de comenzar la procesión. A las 13 h. llega la comitiva municipal acompañando a la Mayordoma y al son de la música de "Isidro y sus muchachos". Al poco rato, se abren las puertas de la Iglesia y tras la cruz procesional, aparece el Pendón, tras él las andas del Niño Jesús y las de la Virgen del Rosario a hombros de las quintas el primero y de los Mozos de la Virgen la segunda. Suena el Himno Nacional y la comitiva, de la que forma parte la casi totalidad del pueblo, comienza el recorrido por las calles, alegre y colorista, animado por las notas de la marcha "La Dama de Armiño" que los de Villabuena interpretan como nadie.

Dado que el tiempo no a consejaba bajar a la apradera para celebrar la tradicional Misa de campaña, se regresó a la Iglesia para la función religiosa que tiene como parrticularidad el que la Corporación Municipal en pleno hace en el Ofertorio la "ofrenda de la luz", cuyo origen desconocemos; pero que tiene profundo y bello simbolismo. Y a destacar también la buena labor del Coro que interpretó muy bien la Misa Castellana.

Acabado el acto religioso, el ayuntamiento invita a todos los asistentes a pasteles y limonada. Cuando el tiempo lo permite, este ágape tiene lugar en la pradera. Cuando ello no es posible, tiene lugar en la plaza del ayuntamiento. Apenas saboreados los primeros pasteles y bebido el primer vaso de limonada, comienza a sonar de nuevo la música y el baile brota espontáneamente, este año, la Asociación de Mujeres, luciendo sus trajes regionales que ellas mismas se han fabricado, interpretaron con acierto algunos bailes regionales más característicos de la zona.

Es ya la hora de comer y como en casi todas las casas hay forasteros e invitados, se impone el ir a preparar la mesa.

Antiguamente, una de las cosas más propias del pueblo era la merienda que se hacía, inevitablemente, en La Peña, pero esta costumbre parece haber entrado en decadencia al concentrarse todos los festejos que antes se hacían en tres días en uno solo. Por la noche, una animada sesión de baile pone punto final a la jornada.

Resaltemos, finalmente, la gran afluencia de forasteros dse este año, sin duda por haber coincidio con el 1 de mayo y ser el 2 fiesta en la Comunidad de Madrid, de donde procedían gran parte de ellos. Así expresaba una mujer este pàrticular, "¡Qué gentío! Esto parece San Roque".

A pesar de que el día no estaba para hacer la fiesta donde es costumbre, la plaza del Ayuntamiento se vio animada por el baile en el que participaron mayores, medianos y pequeños animados por la música y los pasteles con limonada."

"Artículo publicado por  - La Cañada - revista comarcal de Toro y su Alfoz 
en  su nº correspondiente al año 2000"

miércoles, 30 de enero de 2019

Darse de lleno con la capital. Yo, y tantos adolescentes más.




Catorce años cumplidos en septiembre. Viaje a Madrid en octubre de 1968.


<<… en 1968, llega con la educación de un pueblo sencillo y austero de Castilla la Vieja. Con esas tradiciones que la abuela, la tía, la madre, que le cuentan, sé buena, sé formal, Dios te castiga y todas esas cosas que la gente de mi edad sabemos ¿no? Entones aterrizas en la capital con tus creencias de persona buena y demás ¿no? Cuando llegas a la capital digamos en el 1975 o antes, antes del 1975, tú ves una corriente que hay que para ti es nueva, es todo nuevo, hay hippies, hay pinceladas políticas que tú no entiendes muy bien, porque allí en el pueblo no te enterabas de nada, solo sabes que a un tío abuelo lo mataron en la guerra y todo el mundo calladito porque había mucho peligro si se hablaba, y vienes con eso ¿no? Con esa educación, con ese miedo, con esa..., con esas raíces, y te encuentras de pronto con una diferencia social en cuanto a la gente que conoces de todo tipo de niveles sociales, económicos y culturales. Entonces aparece el choque de lo que tú traes y de lo que tú te encuentras..., y estás de alguna manera, como que no encajas en eso. Y y tú quieres seguir siendo la chica buena que te ha dicho tu abuela, que te ha dicho tu madre y que te ha dicho tú tía, y sigues ahí y te encuentras con que la capital te engulle, pero tú quieres ser firme ahí.

El tema es..., la diferencia social cómo te hace la vida, cómo la época en que tú has nacido y donde te has criado te va a marcar, casi, el resto de tu vida, los caminos cómo te los va a marcar, con tus creencias y, al mismo tiempo, siguiendo firme ahí, porque tú no quieres salirte del camino.

Y, ella, se va a encontrar con una persona que es de otro nivel social, de otro nivel cultural, y , justo ahí se le rompe la vida, que se le hace muy bonita, pero que también se le rompe porque no puede seguir a esa persona por sus creencias, por su manera de ser es incapaz de seguir a la otra persona, no puede, no debe.

La clase social, la época que nos toca vivir, el lugar de donde procedes, la educación recibida, marcan los caminos de la vida... Y eso mismo, eso tan distinto, eso tan diferente de las otras chicas que había conocido, eso que tanto le gustaba y le atraía de ella, era lo mismo que les iba a impedir estar juntos.

Dentro de todo esto, transcurre el año 1975. Muere Franco. Las revueltas, las carreras de los grises…, y todo esto lo va a ir viviendo in situ...>>


.... Los hilvanes del tiempo ...

domingo, 20 de enero de 2019

Recordando las fiestas de invierno

Fiesta de santa Águeda en Villabuena del Puente

La cofradía de Santa Águeda de Villabuena del Puente ha honrado a la patrona con una fiesta donde las mujeres son las protagonistas. Con unas cuarenta socias, aunque no todas participaron, las águedas sacaron los trajes típicos de los baúles para lucirlos en la misa, la procesión y a lo largo de todo el día en las diversas actividades celebradas en este localidad de la comarca de La Guareña. La fiesta de Santa Águeda comenzó el domingo, día de la víspera, con un chocolate con churros, El lunes, día grande, se celebró la misa y la procesión de Santa Águeda por las calles de Villabuena del Puente para compartir después una comida y disfrutar de una larga sobremesa con bingo, cánticos y bailes.
..........(La Opinión de Zamora, 6 de febrero de 2018)..........

viernes, 18 de enero de 2019

Nacer en los años cincuenta (siglo XX)



Nacer en los años cincuenta no creo que haya sido tan malo. No, al menos en nuestro país. Me refiero a que no vivimos la tragedia de nuestra última guerra. Por suerte para nosotros, ya la habíamos dejado atrás.

Desde que nos alcanza la memoria hemos ido progresando despacio. Dentro de un progreso, además de tecnológico, social. Conquistando libertades y derechos, derechos humanos. Siempre hacia adelante, hasta instalarnos en ese estado de bienestar que creíamos indestructible y eterno. Que subió, o lo dejaron subir, esos cerebros pensantes y mandantes, hasta tocar techo, chocar con él y desmoronarse.

El intervalo 1955-2009 fue una escalera de subida. Hoy estamos en 2019 y ya no lo es. A día de hoy continuamos descendiendo, bajando peldaños.

Los mayores sentimos miedo e indefensión, más por nuestros jóvenes -sobradamente preparados- en los años de bonanza. En una época en que las diferencias sociales fueron más homogéneas que nunca. Y que ahora vivirán, si no se remedia, mucho peor que nosotros. También sentimos miedo e indefensión por nuestros nietos, que quizá se conviertan en la primera generación de emigrantes de -baja formación- de este milenio. Ojalá que no sea cierto y me equivoque del todo.

Teniendo en cuenta que la misión de todos, a nuestro paso por la vida, es dejar un mundo mejor; no cabe duda de que algo debemos estar haciendo muy mal para que esto no vaya a ser así, y no me refiero exclusivamente a la economía.

El ayer y el hoy, un regreso comparativo al pasado, que a todos nos llega en algún momento de nuestras vidas, sobre todo, cuando uno se va haciendo mayor.

lunes, 26 de noviembre de 2018

3) Nos contaron ayer: sobre las migraciones... XIX - XX



A veces llegan cartas..., del Nuevo Mundo.

Como muchos otros del pueblo, en esa época, mi tío abuelo, por parte de padre, también emigró a -La Argentina- (mi tío-abuelo, el emigrante, se llamaba Florian).
Entre ellos hubo los que nunca volvieron y los que volvieron con o sin ahorros. Otros, con lo ganado en América, se establecieron en el pueblo. Cuentan que, uno de ellos, puso un comercio en la calle El Puente. En la planta calle el comercio y en la segunda planta la vivienda.

Las cartas de estos emigrantes tardaban meses en llegar y algunas se perdían por el camino y no llegaron nunca. La larga travesía del océano Atlántico estaba repleta de tempestades meteorológicas, de penurias y pandemias. De mar en calma, de mar picado de tiempo infinito, de cielo y agua por paisaje durante meses.

En muchas ocasiones llegaron cartas distintas para distintas familias en un mismo sobre, tal vez no hubiera dinero u ocasión de comprar sobres y sellos para el continente europeo y utilizaban el mismo sobre del compañero y vecino del pueblo.

Nos contaban que:

... a eso del anochecer cuando la gente volvía del trabajo en el campo, llamaban a la puerta... 

- Fulano, que ha escrito el chico, hemos recibido la carta esta mañana, y mira, el tuyo manda en el sobre una esquela, aquí te la traigo. 

Normalmente las cartas de los emigrantes eran cartas muy largas, con alguna foto dentro, y los sobres "pesaban" así que, entre el trayecto y el peso se necesitaban muchos sellos. Pero se trataba de gastar lo menos posible en su franquicia, unas veces ponían unos los sobres y sellos y otras veces otros. 


domingo, 7 de octubre de 2018

2) Nos contaron ayer: sobre las migraciones de principios del siglo XX en nuestro pueblo




Nos contaron ayer que, unos cuántos jóvenes todos varones, hijos de nuestro pueblo, se fueron a América cruzando el océano Atlántico hasta la América-Hispana, Hispano-América, Latino-América o América Latina, recién comenzado el siglo XX.
Que la travesía, a bordo de aquellos barcos, duraba meses.
Que salieron ligeros de equipaje porque no había con qué llenar aquellas maletas de cartón, aquel macuto casero hecho de loneta o ese otro macuto-verde aceituna regalo de la mili. 

Marcharon ligeros de equipaje, ligeros de preparación profesional e intelectual, ligeros de todo, con una cartera-monedero también precaria de reales y billetes.
Solo llevaban el idioma en común y en él viajaban todas sus esperanzas para poder realizar ese sueño que portaban todos "hacer las américas" y con lo conseguido, procurarse un buen porvenir y regresar al pueblo para vivir con holgura una estabilidad económica de por vida.  

Quintos de Villabuena del Puente. Febrero de 2008

En Villabuena celebran su fiesta los quintos, en la que se implican no solo las familias de los jóvenes, sino la práctica totalidad...